China se ha encontrado un camino de baches en su carrera por convertirse en la mayor potencia económica del mundo. La ausencia de recursos naturales suficientes con los que asegurar el suministro petrolífero amenaza con mermar en el futuro el crecimiento del gigante asiático. Pero China está dispuesta a todo con tal de esquivar estas dificultades y ha puesto rumbo al exterior, cheque en mano, para hacerse con el mayor número posible de reservas. Operaciones como la compra de la canadiense Addax Petroleum por parte de la estatal china Sinopec o el interés de China National Petroleum y CNOOC por hacerse con YPF, la filial argentina de Repsol, constatan la estrategia que han emprendido las petroleras asiáticas en los últimos tiempos. Pero, ¿a qué responde este movimiento? Mauro F. Guillén, Director del Joseph H. Lauder Institute of Management and Internacional Studies de Wharton, explica que “todas las empresas integradas de petróleo, no solamente las chinas, necesitan tener acces...